Uno de los reclamos más repetidos al motor de partido de los últimos años fue el ritmo: jugadores que giraban demasiado rápido, aceleraban de forma poco creíble o recuperaban posición como si nada. En el deep dive del 5 de octubre, SI dijo que revisó todo eso contra datos reales.
De dónde sale la información
Sports Interactive trabaja con Hawk-Eye Innovations, empresa de seguimiento deportivo. Con sus datos y con aportes de científicos del deporte, reevaluó la velocidad de los futbolistas en tres momentos:
- La arrancada: qué tan rápido llegan a su ritmo máximo.
- La velocidad punta: cuánto sostienen a ritmo alto.
- El frenado y el giro: cuánto les cuesta cambiar de dirección o parar.
Qué se espera notar
La página oficial habla de aceleración y velocidad de carrera rebalanceadas con datos de partidos reales, para que los jugadores ya no giren ni se recuperen con una rapidez irreal. La idea es que un jugador veloz siga siendo veloz, pero con una curva más creíble, donde cambiar de dirección o frenar tenga un costo.
Para quien arma la defensa, esto podría cambiar cuánto vale un central lento. Es una hipótesis: hasta que la comunidad lo pruebe no se puede afirmar cuánto pesa.
Lo que no sabemos
SI no publicó números concretos: ni qué porcentaje cambió la velocidad ni cuánto tarda ahora un jugador en llegar a su máximo. Hasta que la comunidad lo mida en la Launch Preview, todo lo que se pueda decir de "más rápido" o "más lento" es especulación.
Lo que sí queda claro es la dirección: menos animaciones de videojuego y más física parecida a la de un partido de verdad.