La pretemporada es la parte del juego que mas se salta, con el boton de simular rapido, y es justo la que define si llegas a la primera fecha con un equipo que entiende lo que le pedis o con uno que recien va a arrancar a entender tu idea en octubre. Unas semanas bien usadas ahorran meses de resultados irregulares despues.

Cuantos amistosos jugar y contra quien

No hace falta llenar el calendario. Con cuatro a seis amistosos alcanza para cubrir los tres objetivos de la pretemporada: meter minutos, probar variantes tacticas y llegar en forma. La clave esta en la dificultad de los rivales: arrancar contra equipos mas flojos sirve para que los jugadores nuevos agarren confianza y para fijar automatismos basicos, mientras que los ultimos dos o tres amistosos conviene jugarlos contra equipos de un nivel parecido o superior al tuyo, para probar la tactica bajo presion real antes de que cuente de verdad.

Si tenes jugadores a prueba o juveniles que queres evaluar, los primeros amistosos son el lugar ideal. Ahi el resultado importa poco y podes darle minutos a gente que en la temporada regular no va a tener chance.

El fisico no se arregla en una semana

Uno de los errores mas comunes es llegar a la pretemporada con una intensidad de entrenamiento altisima desde el primer dia, pensando que asi se recupera mas rapido la forma fisica perdida en las vacaciones. El resultado habitual es lo contrario: jugadores con la condicion baja justo cuando arranca el torneo, o directamente alguna lesion de sobrecarga en la ultima semana. La curva ideal es progresiva, subiendo la carga semana a semana y bajandola un poco en los ultimos dias antes del primer partido oficial, para que el plantel llegue fresco y no solo en forma.

Vale la pena prestarle atencion especial a los jugadores que volvieron tarde de un torneo internacional o de una lesion larga. Meterlos de arranque a jugar los seis amistogos es la forma mas directa de perderlos de nuevo en septiembre.

Usar los amistosos para instalar la tactica

La pretemporada es el unico momento del año donde podes probar una formacion nueva sin que un mal resultado te cueste puntos. Conviene usar los primeros amistosos para fijar los automatismos basicos: salida de pelota, presion tras perdida, que hace el equipo cuando esta parado. Despues, en los ultimos amistosos, ya con la base instalada, es el momento de probar variantes mas especificas, como un cambio de sistema para partidos de visitante o un plan B si vas perdiendo.

Si cambiaste de tactica respecto a la temporada anterior, no esperes que el equipo la entienda de entrada. La familiaridad tactica se construye con minutos jugados dentro de ese sistema, y la pretemporada es el momento mas barato para acumular esos minutos, porque todavia no hay nada en juego.

Las giras tambien sirven, pero no a cualquier costo

Viajar a otro continente para una gira de pretemporada trae beneficios reales de marca e ingresos, y en algunos casos mejora la relacion con la directiva. El problema aparece cuando la gira obliga a jugar amistosos seguidos con poco descanso entre viajes largos. Si tu club recibe una propuesta de gira, revisa el calendario de partidos antes de aceptar: una gira de cuatro partidos en diez dias con vuelos largos de por medio puede dejarte el plantel mas cansado de lo que estaba antes de arrancar.

Que significa para arrancar bien la temporada

Una buena pretemporada no se nota en la tabla de resultados de amistosos, que en general no importan nada. Se nota en las primeras cinco o seis fechas del torneo oficial, cuando tu equipo ya sabe que hacer con la pelota y los titulares estan frescos en vez de arrastrando cansancio. Dedicarle atencion real a estas semanas, en lugar de pasarlas rapido, es una de las inversiones de tiempo mas rentables que hay dentro del juego.